Grandi y Asociados Hoteles



Texto a buscar:



ir a Archivo [+]

DEPORTE (ER)


Micaela Maslein se prepara para el próximo selectivo nacional



Fecha: 06/02/2018   07:46


En una pausa de su entrenamiento de verano en las aguas del Paraná, la palista de competencia internacional comparte la cotidianidad en la que sustenta sus esperanzas






La mañana parece tranquila. Los que salen a pasear en sus lanchas, kayaks o piraguas, por lo general, lo hacen después de la siesta. Por esa soleada soledad acuática de un día de semana avanza el K1 celeste y banco de Micaela Maslein, bordeando el Thompson y Puerto Sánchez. La palista que compite a nivel internacional regresa a la dársena a guardar su embarcación en el galpón de la Escuela de Canotaje, Expedición y Natación en Aguas Abiertas (Ecenaa), luego del entrenamiento en el Club Náutico. Maslein se está preparando para formar parte del nuevo selectivo nacional, cuyas pruebas son a principios de marzo. Por eso mismo no se toma descanso y ejercita incluso en la semana del mes que le toca estar en Paraná, ya que en las otras tres debe concentrar en Buenos Aires y remar en Tigre. Con la isla Curupí de fondo, EL DIARIO conversó con la deportista de 28 años sobre sus inicios, la relación con el río, rutinas y aspiraciones para 2018.
VÍNCULO
“El río ahora es mi medio de vida; paso más tiempo en el agua que en tierra firme”, comenta la profesora de Educación física. “Cuando no vengo, lo necesito: el río y el deporte son mi cable a tierra. Lo que organizamos con los chicos, las actividades, siempre son en torno al río, como irse a comer un asado a la isla o remar hasta Villa Urquiza. Se da un vínculo entre los amigos y el río a la vez”, agrega. “No pude dedicarme más a la docencia, que me gustaba, pero cuando deje el alto rendimiento volveré a esa rutina de trabajo. Por lo demás, me ha dado un montón de cosas buenas, viajes y amigos”, comparte Maslein. Ese relación, por otro lado, implica esfuerzos: “Por ahí uno que me ve piensa que paso el día jugando en el agua, pero no es así; en invierno es crudo, es complicado. Y es como un laburo al que muchas veces se prefiere no ir y quedarse durmiendo. Hay más varones en torno al río porque el canotaje es un deporte que necesita bastante fuerza, te lastimas las manos, los pies; es un deporte sacrificado. Y no es solo entrenar en el agua, sino ir al gimnasio, salir a correr: son muchas horas. Por suerte se está promoviendo que haya más mujeres”.
INICIOS
La familia de Micaela se alió al paisaje desde lo deportivo y también desde lo artístico. Miguel “Zurdo” Martínez era su tío abuelo; y Mariano Martínez –del Combo Mutante-, primo de su padre, Martín Maslein. “Cuando era chica, mi papá trabajaba en el Rowing como entrenador de canotaje. Con mis hermanas nos hicimos socias del club, empecé natación, y andábamos en el río con él. Fuimos a la escuelita de canotaje con mi hermana, cuando yo tenía como diez años. Remé hasta los trece o catorce. Dejé para jugar al vóley, aunque siempre mantuve el contacto con el río. De grande volví a remar en el Ecenaa: con una amiga nos compramos una piragua para salir a pasear, y después de un tiempo que me rompí la rodilla y tuve que dejar vóley, me invitaron a entrenar hace unos cuatro años”, resume Maslein.

En esa ejercitación no se goza tanto, manifiesta, y en los ratos libres ahora prefiere quedarse un poco más tranquila. “Me encanta y disfruto un montón cuando hay una fiesta en la isla, por ejemplo, o del río quieto; pero a mí no me nace la sensibilidad de la poesía y la música, de chica fui más para el deporte y me aboqué a eso”, declara Micaela.
EXPECTATIVAS
“Hace un tiempo logré una beca nacional, cobro un sueldo por cumplir con este deporte, entrenar y participar de las competencias. Ahora me dedico exclusivamente a esto, tengo todos los días abocados al canotaje, con horarios como con un trabajo”, explica la integrante del equipo nacional que concentra tres semanas al mes en Tigre. “Las becas están dadas por los logros que obtuviste, hay que mantener el nivel, la participación en las competencias, y volver a clasificar”, añade. “Estoy haciendo todo para quedar, pero va a estar complicado”, anticipa Maslein sobre el selectivo del próximo 9 de marzo. Las cuatro mejores entre una treintena de aspirantes -en las categorías junior y señor que este año se juntan- afrontarán las competencias internacionales de este año: la copa del mundo en mayo, el mundial en agosto, y después el panamericano clasificatorio para los Juegos Panamericanos. “Si no clasifico me vuelvo a casa”, avisa. A nivel local, Micaela corre para el Ecenaa, pero a nivel nacional representa al Náutico porque la Escuela de Canotaje no está afiliada a nivel nacional. “En el Ecenaa siempre hay grupos remando, gente entrenando, pero es más bien de ocio y recreativo, no a niveles altos, por eso me preparo con unos y otros. En ese sentido hay camaradería, somos todos amigos”, dice Maslein. En el canotaje, los campeones del mundo rondan los treinta y pico de años. “Tengo ganas de hacer este ciclo olímpico que empezó el año pasado y ver hasta dónde llegamos. Después, seguir compitiendo y volver a casa y a ser profesora de Educación física. Lo más complicado para mí es estar tanto tiempo afuera”, confiesa.
Contaminaciones y convivencias
Para la especialidad de Micaela Maslein –velocidad- no hay buenas canchas en la zona de Paraná, ya que el agua debe estar quieta. “Acá corre mucho y hay remansos, no es lo ideal. A veces vamos al Suizo, frente a la Toma, pero puede estar tapiado por camalotes o haber algún espinel”, indica la palista. “Para maratón sí este ambiente es espectacular, porque son circuitos, no tiene que ser pista. Además, no es como en Rosario que pasan barcos todo el tiempo”, compara. En Tigre, ahora entrenan en el lago del barrio privado Nordelta, porque la pista habitual está clausurada por contaminación. “El agua está toda podrida, salen burbujas, quisieron poner peces pero quedan flotando. Es fea, negra, y en una carrera de 500 metros por ahí te enganchaste un pañal y la podés perder”, ilustra Micaela. No saben, incluso, si se podrá hacer el selectivo de marzo en esa pista, que es la única con condiciones de tamaño e infraestructura. “Acá disfrutas de mojarte, te tirás al agua antes de remar; allá no podés ni refrescarte la cara”, relata. “Del arroyo del Thompson sale el agua toda podrida, pero igual sigue siendo más limpio”, aclara.

En el entorno, el problema mayor es con la gente que anda paseando en lancha, señala: “muchos se han comprado una lancha y no han estado nunca en el río. Lo usan como medio social, salen a divertirse, a tomar alcohol, pasan a toda velocidad sin respetar. Es contradictorio el verano: es el momento más lindo para remar, es agradable, no tenés frío; pero a la vez te pasan por al lado cuando vienen esquiando con el cable”, remarca Maslein. “Con los pescadores, en cambio, siempre hay un saludo. Por ahí con la mujer pueden ser medios babosos, y estar sola en el río da un poco de miedo. Encima, cuando empecé a salir en los medios se sabían mi nombre, y una mujer dando vueltas por ahí era un poco raro. Pero los pescadores, los baqueanos, es gente mucho más tranquila”, cuenta.



Fuente:  06 de febrero de 2018 (Eldiario/Derf)








SEGUI LEYENDO



Agencia de Noticias DERF
E-mail:grupoderf@hotmail.com
Santa Fe - Santa Fe
Argentina

NAVEGACION

REDES SOCIALES

derf.com.ar | Facebook Facebook derf.com.ar | Twitter Twitter derf.com.ar | Google Plus Google Plus derf.com.ar | Instagram Instagram
 Lecturas Hoy: 81540 Diseño sitios WEB
Copyright ©2018 todos los derechos reservados
Diseño Web Grandi y Asociados